Botiquín de primeros auxilios emocionales para una emergencia

Los eventos naturales que hemos experimentado en los pasados 2 años y medio, sin duda, nos han marcado física, económica y emocionalmente como país y como personas.  Nos ha tocado vivir aquello que antes, a la distancia, veíamos en la televisión o leíamos en el periódico; ahora somos nosotros los protagonistas de la historia.  Pero, como buenos puertorriqueños, hemos hecho de “tripas corazones” y hemos logrado sacar lo mejor de nosotros mismos. 

Una de las mayores lecciones que hemos aprendido con estas experiencias vividas es la importancia de estar preparados.  Por lo general, pensamos en abastecernos de artículos de primera necesidad, como: alimentos no perecederos, productos higiénicos, baterías, el kit de primeros auxilios y otros artículos que los conocedores en temas sobre manejo de emergencia nos han indicado mediante los medios de comunicación, que debemos tener para enfrentar este tipo de evento.  Sin embargo, pocas veces nos han explicado cómo debemos prepararnos emocionalmente para vivir una emergencia o desastre.

Muchos de aquellos que se han dado a la tarea de visitar para apoyar y asistir a nuestros hermanos del sur en los recientes eventos de temblores, han comentado que la mayor crisis que están viviendo es la emocional.  No quieren regresar a sus casas por temor, muchos viven con el pánico de que algún evento mayor pueda suceder, la ansiedad ha atacado a niños, adultos y viejos. Entonces, ¿será importante que igualmente preparemos un botiquín de primeros auxilios emocionales?  Yo creo que sí.  Mi experiencia profesional reciente, trabajando con la comunidad universitaria y la preparación adecuada ante un evento de emergencia, me ha demostrado que, si estamos emocionalmente fuertes, el proceso de recuperación y adaptación es mucho más rápido y efectivo.  Pues, ¡a preparar nuestro botiquín para las emociones! 

¿Qué debes incluir en este botiquín?

  • Depresor lingual: esto te ayudará a examinar en ti y en los demás las cualidades positivas que tienen.
  • Curitas: te ayudarán a sanar aquellas heridas emocionales que puedan activarse en ti o en los que te rodean.
  • Liguilla: para recordarte diariamente que debes ser flexible, ya que las situaciones estresantes nos pueden hacer reaccionar de diferentes maneras y es importante que aprendamos a ser empáticos en esos momentos.
  • Lápiz:  todos los días escribe un listado de tus bendiciones (te aseguro que son muchas).
  • Bolsa de papel: que te recuerde que debes practicar la respiración profunda cuando te sientas muy abrumado, exaltado o ansioso. La respiración te permitirá calmarte, pensar mejor y tomar mejores decisiones ante un evento de emergencia. 
  • Calculadora:  para que recuerdes que debes sumarle experiencias positivas a tu vida.
  • Chicle: aprende a pegarte a todo aquello que haga salir lo mejor de ti.
  • Dos chocolates: ¿a quién no le hace feliz un chocolate?  ¿y qué mejor que tener la oportunidad de compartirlo?

Recuerda que este botiquín debes revisarlo diariamente, rellenarlo con lo que hayas utilizado y modificar aquello que no funcionó. Nunca olvides que la mejor medicina para hacer frente a un evento de emergencia que pueda exacerbar nuestras emociones es la actitud. Una actitud positiva será clave para lograr estabilizarnos emocionalmente y lograr nuestro bienestar y alcanzar una mejor calidad de vida ante un evento de emergencia. 

Botiquin

Por: Denisse Toro Robles
Consejera Profesional Proyecto Safe Campus
UAGM, Recinto de Cupey